martes, 30 de marzo de 2021

Martes Santos: El Evangelio de hoy para la familia

 

Texto del Evangelio (Jn 13,21-33.36-38): Estando Jesús sentado a la mesa con sus discípulos, se turbó en su interior y declaró: «En verdad, en verdad les digo que uno de ustedes me entregará».

 


Hoy aparece la figura del traidor que entregará a Jesucristo. Es admirable la caridad del Señor: sabe perfectamente quién es, y en la cena lo denuncia discretamente, pues los otros ni se dieron cuenta. Judas sí que captó el mensaje. Era una oportunidad para rectificar, pero no lo hizo. «¡Era de noche!».

Siempre es de noche cuando uno se aleja del que es «Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero. San Agustín describe el pecado como «un amor a sí mismo hasta el desprecio de Dios». Afortunadamente, el pecado no es la última palabra. Ésta es la misericordia de Dios.


La Semana Santa es la ocasión propicia. En la Cruz, Cristo tiende sus brazos a todos. Nadie está excluido. Todo ladrón arrepentido tiene su lugar en el paraíso.


—Así, pues, Jesús sabía lo que se tramaba: podía haber esquivado todo aquello. Sin embargo, Él vino al mundo para entregarse por nosotros, con toda libertad. Cristo en la Cruz: no es una derrota; es un sacrificio aceptado voluntariamente.

domingo, 28 de marzo de 2021

LUNES SANTO: EL EVANGELIO DE HOY PARA TU FAMILIA

 Texto del Evangelio (Jn 12,1-11): Seis días antes de la Pascua, Jesús se fue a Betania, donde estaba Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. Le dieron allí una cena (...). Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús...

 


Reflexión:

Hoy el Evangelio empieza la cuenta atrás para la Pascua. María, hermana de Lázaro, derrama un perfume de mucho valor —centenares de dólares— sobre Jesús. Algunos la critican, pero Jesús la defiende diciendo que está anticipando su sepultura. ¡Jesús sabe qué hace y a dónde va!

—Y yo, ¿qué perfume le tengo preparado para corresponder a su Pasión?

·    TRAICIÓN (la de Judas) O AMOR (María).


María, la hermana de Lázaro, en el pasaje que hemos leído, busca manifestarle a Jesús su amor, dándole lo mejor que tiene, lo más precioso, lo más caro; no escatima nada cuando se trata del Señor.

En estos días santos debemos aprender de María, a darle a Jesús lo mejor, no sólo de nuestras cosas físicas sino de nuestro tiempo. No dejemos que nuestras preocupaciones diarias nos lleven a no darle importancia a esta semana tan importante en la que recordamos y volvemos a vivir, con toda la comunidad cristiana, los misterios de nuestra redención.

Es importante trabajar o descansar, pero hay que hacerlo como lo hacía la familia de Lázaro: "Con el Señor". Como la familia de Lázaro, invitemos a Jesús a nuestro descanso y labores. Que Él sea el huésped de honor de nuestras vidas, démosle su lugar y aún más, lo mejor de nosotros. Manifestemos también en nuestro descanso que somos amigos y seguidores de Jesús.

Homilía de Domingo de Ramos

 

Algunos puntos por considerar:

 

1)    En primer lugar, las palabras de San Pablo en la segunda lectura: Cristo «a pesar de su condición divina» se despojó de todos sus atributos divinos y se convirtió «en uno de tantos». Es decir: que fue como tú y como yo, y al ser "semejante a los hombres", tuvo que ir descubriendo su camino, su proyecto, la «voluntad del Padre» para él. Progresivamente tuvo que buscar, no pocas veces entre dudas y oscuridad, y tomar decisiones. Su «lucha/agonía» en Getsemaní fue muy real: «terror y angustia». Su camino no era ni fácil ni evidente. Tenía que discernir. Sintió como su proyecto del Reino había fracasado ante las autoridades religiosas, ante el Pueblo al que tan intensamente se había dedicado, ante sus propios discípulos... e incluso sintió el silencio y el abandono de Dios. Precisamente las únicas palabras que Marcos nos ha guardado de Jesús en la cruz dicen: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?». Un grito desgarrador que nos revela los sentimientos profundos de su dolor hasta la cruz. 

 

2)    En segundo lugar: consideremos las razones históricas de la condena y de la muerte descritas por el evangelista: Jesús y su proyecto del Reino estorban a las autoridades religiosas, que lo tachan de blasfemo, de intentar alterar sus ideas religiosas, sus interpretaciones de las Escrituras, y sus «cargos» de poder. El Pueblo, por su parte, esperaba a alguien que les solucionara sus problemas concretos de todo tipo... Y lo aclaman a su entrada en Jerusalén y le gritan «Hosanna» (=que Dios tenga piedad y nos salve). Pero al verse decepcionados por este «Hijo de David», que llega en un humilde burro, y en actitud pacífica... acaban prefiriendo la libertad de un criminal, que la de un justo inocente, dejándose manipular por las autoridades. Políticos, como Pilato, lo que quieren es «dar gusto a la gente» y evitarse problemas y responsabilidades. Y con respecto a sus discípulos, tienen miedo, se duermen, huyen, le traicionan, se esconden, se desaparecen.

 

3)    Por último, consideremos lo siguiente: no podemos asistir a los acontecimientos de la Semana Santa del Señor como «espectadores» de una historia que ocurrió hace dos milenios, y sobrecogernos y asombrarnos de todo lo que le pasó al Hijo de Dios... sin dejarnos afectar personalmente. Repasar y revivir la Pasión del Hijo de Dios tiene que servir para que reaccionemos y nos indignemos por tantos «hijos de Dios» que viven HOY similares circunstancias, y que también son eliminados, maltratados, humillados, discriminados, silenciados... por oscuros intereses de todo tipo. Basta que observemos con detenimiento y honestidad crítica y objetiva, desde la universalidad de los valores y de las convicciones, las nuevas leyes que política y económicamente se van imponiendo a favor de corrientes ideológicas permisivas y perversas como la ideología de género y las falsas libertades humanas, que tanto empiezan a dañar y a desestructurar a las familias. Aquella historia del Hijo de Dios está hoy muy viva y es muy actual, y debemos tener mucho cuidado... para no ser sus nuevos protagonistas: nuevos Pilatos, nuevas autoridades, nuevas gentes manipuladas, nuevos discípulos cobardes, etc. etc. No es coherente que nos conmocionen las heridas, las caídas, los latigazos, y todo lo demás que tuvo que soportar Jesús... por ser quien era... y dejar en el olvido que él fue «uno de tantos» que corren hoy su misma suerte. 

 


jueves, 25 de marzo de 2021

Viernes 26 de marzo de 2021: LOS MOTIVOS DE LA CONDENA DE JESÚS

 

Meditación a la Primera Lectura: Jeremías 20, 10-13

Jeremías predicando en tiempos difíciles
Ciertamente Jeremías tenía muchos enemigos que se oponían a su predicación y con ello, a que se realizara la voluntad de Dios. Hoy nosotros podríamos decir que tenemos un solo enemigo y es nuestro pecado, es todo aquello que, como en tiempos del profeta, se opone a que el Reino de los cielos se establezca, primeramente, en nuestro corazón y después en todo nuestro entorno. Es una lucha iniciada en el paraíso y que continúa en nosotros hasta el último de nuestros días.

Sin embargo, a diferencia del caso de Jeremías, nuestro enemigo ha sido ya vencido por Cristo. Si todavía tiene poder en nuestra vida y en nuestra sociedad, es porque muchas veces nuestra adhesión a Cristo es sólo parcial y no total. Aprópiate de la victoria de Cristo. Esta es la única oportunidad de que, vencido nuestro enemigo, vivamos en la paz y la alegría de Dios.

Oración: Dios mío, cuando el enemigo se levante contra mí para tentarme, cuando me critiquen por mi modo de vivir, cuando lo más sencillo sea huir o evadir una situación en verdad abrumadora, recuérdame, Señor, que tú salvas mi vida y me libras de la mano del maligno, así podré alabarte y cantar tu amor y tu bondad.

Acción: Hoy consagraré a Jesús mis dolores, penas, preocupaciones mediante un momento de oración.

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Texto del Evangelio (Jn 10,31-42): 

Los judíos trajeron otra vez piedras para apedrearle. Jesús les dijo: «Muchas obras buenas que vienen del Padre os he mostrado. ¿Por cuál de esas obras queréis apedrearme?».

Tema de homilía: Los motivos de la condena de Jesús.

¿Cuáles son causas por las que Jesús fue perseguido y asesinado? ¿Cuál fue su mejor defensa?

Jesús lucha por presentar argumentos que puedan aceptar, pero el intento es en vano. En el fondo, morirá por decir la verdad sobre sí mismo, por ser fiel a sí mismo, a su identidad y a su misión. Como profeta, presentará una llamada a la conversión y será rechazado, un nuevo rostro de Dios y será escupido, una nueva fraternidad y será abandonado.

 

EL EVANGELIO EN NUESTRA VIDA

Cuando la vida del cristiano transcurre con demasiada tranquilidad, es muy posible que nuestro testimonio cristiano no esté siendo muy creíble a los ojos de los demás.

Nuestras obras dan testimonio, o deben darlo, de nuestra personalidad cristiana pues, al igual que Jesús, nosotros realizamos las obras que él mismo realizó, a fin de llevar a cabo el proyecto del Padre para nuestro mundo. No se trata pues de hablar tanto, sino de mostrar con nuestra propia vida que pertenecemos a Cristo, que su camino es nuestro camino, que sus proyectos son los nuestros.

En fin, que ya no somos nosotros los que vivimos, sino que es Cristo quien vive en nosotros. ¿Tus proyectos son los de Cristo? Y si lo son, ¿los defiendes y realizas con todo tu corazón?

miércoles, 24 de marzo de 2021

HOMILÍA 25 DE MARZO: SOLEMNIDAD DE LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR

 


25 de Marzo: La Anunciación del Señor

Nueve meses antes de Navidad celebramos la encarnación del Hijo de Dios, que san Lucas describe en el anuncio del ángel a la santísima Virgen. Toda la liturgia del día de hoy está coloreada por las palabras del salmista, que la carta a los hebreos pone en de Cristo al llegar al mundo: "Aquí estoy, Dios mío: vengo para cumplir tu voluntad".

TEXTOS BÍBLICOS DEL DÍA

Is 7,10-14; Sal 39; Heb 10,4-10; Lc 1, 26-38

GUIA DE HOMILIA

1)      PRIMERA LECTURA: Is 7,10-14

Esta profecía mesiánica surge en el contexto en el cual, el pueblo de Israel, temeroso ante la proximidad de una invasión, se siente tentado a recurrir a Asiria para que lo salve. Es aquí donde Dios les recuerda que su único salvador es él y que, como prueba de su presencia y su poder, les dará una señal para que ya no duden y confíen plenamente en él.

Esta señal vendrá a convertirse precisamente en la llegada del Mesías, que es Dios-con-nosotros. El pueblo quizás no imaginó la profundidad de estas palabras, las cuales quedaron aún lejos de iluminar la realidad que Dios tenía pensada para la salvación del pueblo, pues si bien la Encarnación del Verbo realizó el cumplimiento de la profecía, el envío del Espíritu Santo, producto de este proyecto salvífico, hizo que Dios sea ahora Dios-en-nosotros.

Hazte, pues, consciente de que Dios es-en-ti, y que desde tu corazón busca iluminar y salvar a toda la humanidad.

Oración:

Señor, que mi ser lleno de tu presencia sirva para que ilumines al mundo y lo lleves hasta la plenitud de tu amor, yo te ratifico mi disposición de ser tu instrumento; úsame como quieras, Señor, y santifícame.

2)      EVANGELIO: Lc 1, 26-38


Uno de los valores más exquisitos que permiten que el Reino de los cielos se instaure es la disponibilidad. La vida no es siempre fácil y nuestros proyectos, en muchas ocasiones, se ven modificados incluso drásticamente. Creo sinceramente que María tendría otros planes para su matrimonio, sin embargo, se presenta siempre disponible a la voluntad y a la acción de Dios en su vida. Y esto es precisamente lo que hace que el Reino de los cielos se haga una realidad.

El Sí disponible de María une el cielo con la tierra. Busquemos, no solo hoy, sino toda nuestra vida, poner buena cara a los cambios que Dios va realizando en nuestra vida, teniendo presente que esta disponibilidad hará de nosotros un instrumento valioso para que el Reino se realice en nuestras familias y en nuestra sociedad.




martes, 23 de marzo de 2021

HOMILIA 24 DE MARZO DE 2021

 


SOBRE LA PRIMERA LECTURA

Dan 3, 14-20. 49-50. 91-92. 95:

El texto tiene como objetivo impulsar a los creyentes para que resistan la agresión de los poderosos que quieren ocupar el lugar que corresponde a Dios.

“No serviremos a tu dios ni nos postraremos ante la estatua de oro que has erigido”

Al hacer esta lectura el primer sentimiento que surge es la admiración. Jóvenes indefensos, llenos de fe, son capaces de enfrentarse al todopoderoso Nabucodonosor, rey de Babilonia. Lo hacen desde una fe que los imbuye de libertad, valentía y firmeza. El miedo no los arredra. El poder no es capaz de destruir sus convicciones. Saben lo que significa oponerse al rey y, por eso, es más admirable la decisión tomada. Confían en que Dios los salve, pero –¡qué admirable! - incluso si no lo hiciera, su decisión no cambiará y serán fieles a su fe hasta el final.

Enseñanza: Permanecer fieles

La verdadera fe se expresa en la fidelidad y la fidelidad se expresa en los momentos de crisis, cuando se puede perder todo, cuando todo puede depender de nuestra actitud hacia Dios, cuando preferimos, incluso la misma muerte, que el ofender a Dios con nuestra infidelidad.

Si muchas veces notamos en nuestra comunidad cristiana tibieza, la causa es una falta de compromiso y de fidelidad TOTAL a Dios. En este pasaje hemos leído cómo estos tres hombres fueron capaces de desobedecer al rey, y con ello pusieron en juego su propia vida. Ellos sabían que Dios es poderoso para salvarlos, sin embargo, su fidelidad no estaba basada en la posibilidad de que Dios los salvara, pues a pesar de que esto no sucediera, ellos jamás le serían infieles.

Pensemos en cuántas veces nosotros le hemos dicho a Dios: "Haré esto o lo otro si tú me das a cambio"; nuestro Dios no es un Dios de trueques. Le amamos o no le amamos, le somos o no fieles, sin que esto dependa de lo que nos pueda o quiera dar. Por ello, la crisis y la tentación son la mejor oportunidad que tenemos para probarle a Dios si verdaderamente le amamos y le somos fieles.

Oración:

Quiero decirte, Señor, que es mi deseo permanecer fiel a ti y que, aun cuando mi vida estuviera en riesgo por causa de ello, estoy dispuesto a permanecer firme hasta el final, pues mi anhelo eres tú, Señor y sé que si soy fiel estaré a tu lado eternamente; dame de tu Espíritu Santo para tener la fuerza necesaria a la hora de la prueba. Amén


SOBRE EL EVANGELIO

Jn 8, 31-42:

Jesús dijo: «Si se mantienen en mi Palabra, serán verdaderamente mis discípulos, y conocerán la verdad y la verdad los hará libres».

 


Jesús, con sus palabras y con sus hechos, propone un camino de libertad. Es un camino que nace en su persona y ayuda a conocer la verdad que es la que puede convertirnos en personas libres.

 

Enseñanza: Sólo la verdad nos puede hacer libres.

Hoy escuchamos una de las frases de Jesús que más le gustaban a san Juan Pablo II: «La verdad los hará libres». Se habla mucho de libertad. ¡Todo el mundo la desea! Pero ¿sabemos de verdad qué significa “ser libres”? Para muchos equivale a “hacer lo que a uno le apetece”, sin límites. Pero… Jesús no nos vende esa libertad tan caprichosa; Jesucristo relaciona la libertad con la verdad. Jesús-Dios era infinitamente libre, y ahí le vemos: clavado, inmovilizado en la Cruz, sereno, disculpando nuestras ofensas.

—¿Adivinas para qué sirve la libertad? Para amar, no para “jugar”. Quien vive la vida jugando, acaba siendo esclavo del juego.

¿Cuáles son mis esclavitudes?

Hay que identificar nuestras esclavitudes y sacudirnos el polvo que crean en nuestra vida. Seguramente que, a todos, la fe en Jesús nos ha hecho más libres. Pero un buen ejercicio consistiría preguntarnos sobre la calidad de nuestra libertad. Porque la libertad es un proceso que, en el fondo, nos habla de nuestra madurez humana y cristiana. Nunca seremos absolutamente libres, pero mantener el deseo de luchar por sentirnos y ser cada vez más libre, es un buen indicativo de por dónde anda nuestra condición de cristianos.

Solo quien es libre puede ofrecer libertad.

HOMILIA 23 DE MARZO DE 2021

TEMA: LA MURMURACIÓN

TEXTOS BÍBLICOS 

Núm 21, 4-9; Sal 101; Jn 8, 21-30



"Hay seis cosas que el Señor aborrece, y siete que le son detestables: los ojos que se enaltecen, la lengua que miente, las manos que derraman sangre inocente, el corazón que hace planes perversos, los pies que corren a hacer lo malo, el falso testigo que esparce mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos." Proverbios 6:16-19

La murmuración o el chisme es una de las cuestiones más delicadas de cualquier organización, iglesia o incluso familia. Es fácil caer en ella. trae consigo condenación, amargura y resentimiento. Puede incluso, crear contienda y discordia entre hermanos. Pero, ¿Qué es la murmuración?

Definición de la murmuración: Hablar una o más personas en voz baja o entre dientes, especialmente manifestando queja o disgusto por alguna cosa o por alguien. 

El pueblo de Israel es un claro ejemplo de la murmuración. Sus quejas constantes ante la actividad de Dios en sus vidas pueden actuar como espejo ante muchos de nuestros comportamientos. Constantemente me encuentro en situaciones en donde por mas bendiciones que tengo en mi vida me fijo en aquellas cosas "malas" o "desagradables" que no puedo cambiar. Estas quejas van más allá de un corazón lastimado o triste, provienen de un corazón que ha remplazado el amor de Dios por la amargura de la vida.

El pueblo de Israel había pasado ya muchos años en esclavitud  Dios manda a Moisés como libertador y después de las 10 plagas enviadas a los Egipcios el Faraón les concede su libertad. Al poco tiempo, el Faraón se arrepiente de esta situación y persigue al pueblo con su ejercito. Los israelitas al darse cuenta de estos temieron y se quejaron contra el Señor.

"Ya en Egipto te decíamos: “¡Déjanos en paz! ¡Preferimos servir a los egipcios!” ¡Mejor nos hubiera sido servir a los egipcios que morir en el desierto!" Éxodo 14:12

No pasaron ni unas cuantas horas de haber presenciado los milagros que Dios había mostrado a su favor cuando el pueblo ya estaba quejándose en contra de Él. ¿Te suena familiar? ¿Cuántas veces olvidamos la misericordia de Dios a nuestro favor y nos quejamos de cualquier cosa? Y, ¡es normal! Vivimos en un mundo en donde buscamos obtener placer y confort a toda costa. Sufrir es la equivalencia de que algo hicimos mal o somos "malos" porque ninguna persona "buena" merece sufrir. Pero olvidamos todas las bondades que Dios otorga a nuestro favor.

La murmuración no solo es contagiosa y enfermiza. La murmuración no solo se vuelve una mala costumbre, sino que tiene consecuencias. A continuación, veremos las 4 consecuencias de la murmuración.

1. La murmuración viene de un corazón mal agradecido

La murmuración nace cuando hay descontento en nuestro corazón. Nace de la amargura que hemos guardado en contra de Dios y de los demás. Recordemos que un corazón mal agradecido no ve más allá de lo que quiere ver. Un corazón mal agradecido se queja de las cosas malas y no reconoce todas las bondades de Dios en nuestras vidas.

Recordemos a David. Un hombre que vivió tormentos y persecuciones como ningún otro. Y aun así, en medio de persecuciones, amenazas, soledad y miedo no olvidaba agradecer cada día la misericordia de Dios en su vida.

"Quiero alabarte, Señor, con todo el corazón, y contar todas tus maravillas. Quiero alegrarme y regocijarme en ti, y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo." Salmos 9:1 y 2

2. La murmuración te ciega a la obra de Dios en tu vida y a tu alrededor.

¿Cuántas veces dejamos de ver el favor de Dios a nuestras vidas por enfocarnos en los problemas cotidianos? Me ha pasado que estoy tan cegada en los problemas que olvido tantas cosas buenas que Dios me ha dado. O, me enfoco tanto en aquello que no puedo resolver que olvido la gracia y la misericordia de Dios a mi favor.

El pueblo de Israel vivía constantemente en milagros. Habían ya presenciado las 10 plagas. Cuando los egipcios los perseguían Dios abrió el mar rojo y cruzaron a través de el. Cada día salían de sus campamentos y maná caía del cielo para ellos. Eran guiados por un pilar de fuego y una nube hacia su destino. Agua había brotado de una piedra. ¿Cuántas pruebas más necesitaban para darse cuenta del amor de Dios? Era una generación que vivía en los milagros y aun así su corazón murmuraba en contra de Dios.

"Allí sus antepasados me tentaron y me pusieron a prueba, a pesar de haber visto mis obras cuarenta años. Por eso me enojé con aquella generación, y dije: “Siempre se descarría su corazón,  y no han reconocido mis caminos.” Hebreos 3: 9 y 10

3. La murmuración produce una inquietud constante y enfermiza

En lugar de experimentar la paz y la tranquilidad de Dios vivimos constantemente estresados. Nos preocupamos tanto por situaciones pasajeras de la vida que no depositamos nuestras preocupaciones en Dios. No entramos a su paz. No nos permitimos descansar en su amor, en cambio estamos acelerados e inquietos. Si vemos la continuación de los versículos anteriores sabremos que la murmuración nos aleja de la paz de Dios

"Así que, en mi enojo, hice este juramento: “Jamás entrarán en mi reposo.” Hebreos 3:11

4. La murmuración entra sutilmente.

Lo más peligroso de la murmuración es que no nos damos cuenta cuando caemos en ella. Es una forma tan sencilla de contaminar nuestro corazón que muchas veces no sabemos que lo hacemos hasta que ya estamos bien metidos. Y lo peor, es que es extremadamente contagiosa. Cuantas veces ha llegado alguien a poner una queja acerca de alguna situación y para cuando esa persona terminó la queja nosotros ya estamos bien metidos en el problema. Nosotros ya nos envolvimos en la queja que alguien más tenía. Le abrimos puerta a la murmuración.

Muchos ministerios y organizaciones cristianas son afectados por la murmuración. Muchas familias son afectadas por la murmuración. Las quejas entre hermanos, socios, trabajadores o líderes cristianos son la puerta de entrada a la división. Procuremos evitar la murmuración. Tengamos un corazón agradecido a Dios en todo momento. Pongamos el ejemplo en la familia. Si tienes que resolver algo con alguna persona, ora a Dios y enfrenta el problema. No seas tentada al chisme y la murmuración.

La gran mayoría de los problemas que tenemos con los demás desaparecerían si hablamos los unos con los otros en lugar de hablar de los otros.

EL DIOS DE LOS IMPOSIBLES: Gén 17,1.9-10.15-22; Sa1127; Mt 8, 1-4

  Viernes 25 de junio de 2021 Semana XII del tiempo ordinario 1)      Génesis 17, 1. 9-10. 15-22: EL DIOS DE LOS IMPOSIBLES (VS= Esterilid...