Fiesta de la Santa Cruz
En la Iglesia universal la fiesta de la Santa Cruz se
celebra el 14 de septiembre. Antes de la reforma litúrgica del Vaticano II esta
fiesta se llamaba "La exaltación de la Santa Cruz". Entonces también
se celebraba otra fiesta, la del "Hallazgo de la Santa Cruz", el día
3 de mayo. Dado que en México la celebración de la Santa Cruz en este día está
muy arraigada, sobre todo en el sector de la construcción, el Episcopado
Mexicano pidió autorización a la Santa Sede para seguirla celebrando el 3 de
mayo en vez del 14 de septiembre, con lo cual siempre cae dentro del Tiempo
Pascual. Ciertamente la cruz es el trofeo de la victoria pascual de Cristo
sobre la muerte.
UN SIGNIFICADO INVERTIDO
Hech 2, 14.22-24.32-36; Sal
77; Jn 3, 13-17
La cruz se originó como un instrumento particularmente
deshonroso de ejecución. Fue castigo reservado para los criminales de clase
baja y tenía connotaciones de vergüenza y desgracia. La víctima era forzada a
cargar la cruz hasta el sitio de la ejecución y, una vez crucificado, se
exponía a las miradas de un público horrorizado. Después de la muerte, el
cuerpo era frecuentemente dejado en su lugar como una advertencia cruel. Por
eso, el que Jesús haya sido ejecutado en la cruz fue motivo de escándalo para muchos.
Sin embargo, el Nuevo Testamento invirtió esta visión hasta que,
como vemos en Juan, llegó a considerar la cruz, en cuanto medio de
salvación, como la glorificación de Jesús. Una inversión paralela se
produce por los albañiles y otros trabajadores hoy: de un símbolo de
destrucción convierten la cruz en un signo de construcción.
Que nuestro único orgullo sea la Cruz de nuestro Señor
Jesucristo, porque en él tenemos la salvación, la vida y la resurrección, y por
él hemos sido salvados y redimidos (Cfr. Gál 6, 14). La cruz es una
manifestación de la misericordia divina en nosotros: “tanto amó Dios al mundo,
que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca,
sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al
mundo, sino para que el mundo se salvara por él”.
Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, porque con
tu santa cruz redimiste al mundo (y a mi pecador).
La fiesta de hoy nos recuerda que, para nosotros los
cristianos, la cruz nos identifica con el Mesías, y portarla en nuestro pecho
nos recuerda el camino que tendremos que seguir para estar con Él en el cielo.
Hoy en este día de la Exaltación de la santa cruz te
invito:
· No reniegues de tu cruz, no la maldigas, no la tires a
un lado pensando encontrar una cruz más suave para tu vida; aprende, escúchame,
a amar tu cruz, agradecer tu cruz y a reconocer que, por más que ella talle,
pese y moleste en la vida, ella es el único camino seguro de cielo, el único
camino seguro de la salvación.

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