viernes, 21 de mayo de 2021

Homilía de Pentecostés

 

Homilía de Pentecostés

Pbro. Lic. René Pérez Montiel

 

Espíritu Santo, Espíritu de Jesús

Ante la desolación que sentían sus discípulos al saber que Jesús moriría pronto, él les promete cinco veces que les enviará su Espíritu para que se quede con ellos, los guíe, los enseñe y les anuncie lo que vendrá (Jn 14, 15-17 y 25-26; 15, 26-27; 16, 7-8; 16, 13-15). El día de Pentecostés, en su discurso como vicario de Cristo, Pedro señala que Jesús tenía que ser exaltado para convertirse en fuente de vida para todos sus hermanos y que su Ascensión a los cielos fue signo de que llegó al Padre para enviar el Espíritu prometido (Hch 2, 14-36).

La presencia del Espíritu Santo fue un consuelo tan grande para los discípulos, que por eso se le llama Consolador. También lo llaman Paráclito, que significa “abogado”, pues, al ser Dios mismo, nos conoce bien, sabe lo que necesitamos y dirige nuestra oración y nuestra vida:

  1. Nos muestra la verdad sobre Dios, nosotros mismos y el mundo en que vivimos.
  2. Nos ayuda a comprender y a vivir la grandeza de la ley del amor.
  3. Nos guía al discernir sobre el bien y el mal, y al elegir nuestro estado y estilo de vida.
  4.  Nos defiende del mal y nos ayuda a identificar y vencer las tentaciones.
  5. Aboga por nosotros, presentando al Padre lo que necesitamos en una oración sincera.

Los seguidores de Jesús estamos en excelentes manos. Ábrete a la presencia del Espíritu en ti y revisa los cinco puntos anteriores, dejándote iluminar y guiar por él. ¡No pierdas nunca la paz interior! ¡El Espíritu de Dios, el Espíritu de Jesús te acompaña siempre!

El Espíritu Santo, Tercera Persona de la Santísima Trinidad, es el alma de tu alma, la vida de tu vida, el ser de tu ser; es tu santificador, el huésped de tu interior más profundo. Para llegar a la madurez en la vida de fe es preciso que la relación con Él sea cada vez más consciente, más personal. En esta celebración de Pentecostés abre las puertas de tu interior de par en par. Pidamos la gracia de vivir conforme al Espíritu.

lunes, 3 de mayo de 2021

FIESTA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

 


Fiesta de la Santa Cruz

En la Iglesia universal la fiesta de la Santa Cruz se celebra el 14 de septiembre. Antes de la reforma litúrgica del Vaticano II esta fiesta se llamaba "La exaltación de la Santa Cruz". Entonces también se celebraba otra fiesta, la del "Hallazgo de la Santa Cruz", el día 3 de mayo. Dado que en México la celebración de la Santa Cruz en este día está muy arraigada, sobre todo en el sector de la construcción, el Episcopado Mexicano pidió autorización a la Santa Sede para seguirla celebrando el 3 de mayo en vez del 14 de septiembre, con lo cual siempre cae dentro del Tiempo Pascual. Ciertamente la cruz es el trofeo de la victoria pascual de Cristo sobre la muerte.

 

UN SIGNIFICADO INVERTIDO

Hech 2, 14.22-24.32-36; Sal 77; Jn 3, 13-17

 

La cruz se originó como un instrumento particularmente deshonroso de ejecución. Fue castigo reservado para los criminales de clase baja y tenía connotaciones de vergüenza y desgracia. La víctima era forzada a cargar la cruz hasta el sitio de la ejecución y, una vez crucificado, se exponía a las miradas de un público horrorizado. Después de la muerte, el cuerpo era frecuentemente dejado en su lugar como una advertencia cruel. Por eso, el que Jesús haya sido ejecutado en la cruz fue motivo de escándalo para muchos. Sin embargo, el Nuevo Testamento invirtió esta visión hasta que, como vemos en Juan, llegó a considerar la cruz, en cuanto medio de salvación, como la glorificación de Jesús. Una inversión paralela se produce por los albañiles y otros trabajadores hoy: de un símbolo de destrucción convierten la cruz en un signo de construcción.

 

Que nuestro único orgullo sea la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, porque en él tenemos la salvación, la vida y la resurrección, y por él hemos sido salvados y redimidos (Cfr. Gál 6, 14). La cruz es una manifestación de la misericordia divina en nosotros: “tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él”.

 

Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, porque con tu santa cruz redimiste al mundo (y a mi pecador).

 

La fiesta de hoy nos recuerda que, para nosotros los cristianos, la cruz nos identifica con el Mesías, y portarla en nuestro pecho nos recuerda el camino que tendremos que seguir para estar con Él en el cielo.

 

Hoy en este día de la Exaltación de la santa cruz te invito:

·      No reniegues de tu cruz, no la maldigas, no la tires a un lado pensando encontrar una cruz más suave para tu vida; aprende, escúchame, a amar tu cruz, agradecer tu cruz y a reconocer que, por más que ella talle, pese y moleste en la vida, ella es el único camino seguro de cielo, el único camino seguro de la salvación. 


EL DIOS DE LOS IMPOSIBLES: Gén 17,1.9-10.15-22; Sa1127; Mt 8, 1-4

  Viernes 25 de junio de 2021 Semana XII del tiempo ordinario 1)      Génesis 17, 1. 9-10. 15-22: EL DIOS DE LOS IMPOSIBLES (VS= Esterilid...